CBDC presentaría “riesgos de seguridad” únicos: Banco de Canadá

CBDC presentaría “riesgos de seguridad” únicos: Banco de Canadá

En resumen

El Banco del Canadá emitió una nueva nota analítica de personal en la que se analizan los riesgos de emitir un CBDC.En ella se analizan los riesgos de que los usuarios posean sus propias fichas o las confíen a servicios de terceros.Los autores creen que el gobierno debería considerar la responsabilidad en caso de pérdida de las fichas.

“Ni tus llaves, ni tu cripto” es un grito de guerra para los amantes de la seguridad. Pero también crea un desafío legal y logístico para crear una moneda digital del banco central.

Ese es el hilo conductor de una nueva nota analítica del personal emitida hoy por el Banco del Canadá, en la que se examinan los riesgos de seguridad de un hipotético CDB basado en fichas. El documento, escrito por el profesor Charles Khan de la Universidad de Illinois y el empleado del Banco de Canadá Francisco Rivadeneyra, afirma que “La seguridad del CBDC… dependerá de la competencia entre los proveedores de soluciones de agregación y de la interacción de los protocolos de seguridad individuales elegidos por cada proveedor”.

La breve y metódica nota del personal, que no refleja necesariamente la postura oficial del Banco del Canadá, comienza con lo obvio: los usuarios de moneda digital pueden perder sus claves privadas y, por lo tanto, sus existencias de cripto-moneda. Esto contrasta un poco con los bancos. Si se le bloquea su cuenta en línea del Bank of America, normalmente puede llamar y probar que es el propietario para recuperar el acceso.

Los autores de la nota asumen que, por esta razón, muchos de los usuarios del CBDC -muchos de los cuales estarían llegando a la moneda digital con poco conocimiento previo- recurrirían a servicios externos para gestionar sus claves de criptografía.

En este punto los temas de responsabilidad se vuelven difíciles. Los titulares podrían utilizar un servicio de billetera, pero si ese servicio falla o si el usuario pierde esa contraseña, el usuario queda en la cuerda floja por las pérdidas. Los intercambios regulados son convenientes porque funcionan más como los bancos; hay un tercero activo. Pero, a diferencia de los bancos, los intercambios no suelen tener seguro de depósito.

Y como se trataría de dinero emitido por el gobierno canadiense, el gobierno debe determinar cómo regular a los intermediarios.

Si bien los autores no creen necesariamente que los proveedores de cuentas (léase: intercambios) sean negligentes o que vuelen la cooperativa en caso de robo, “podrían tener un incentivo competitivo para absorber algunas de las pérdidas”, también plantean la posibilidad de reglamentos que “limiten las pérdidas que los proveedores de cuentas pueden trasladar a los usuarios”. 

En última instancia, los autores sostienen que el banco central debería considerar la posibilidad de “limitar los saldos o las transferencias, modificar las normas de responsabilidad o imponer protocolos de seguridad a los proveedores de almacenamiento”.

Una idea que plantean en broma es para un “CBDC que sea accesible universalmente pero que sólo pueda ser almacenado en intermediarios aprobados”.

El Banco del Canadá ha estado desarrollando una moneda digital para el banco central desde febrero, aunque dijo que sólo recurriría a un CBDC si el efectivo físico se reducía severamente o si las empresas recurrían cada vez más a la criptodivisa para manejar los pagos.